Los workshops a veces vienen con sorpresa

El sábado había comenzado bien temprano y tal como estaba previsto, realizamos el workshop cerca del mediodía. En esta ocasión, una de las parejas anotadas mostró un especial interés y aceptó nuestra invitación para tomarse un tiempo de descanso y regresar luego de las clases de Dojo a la hora de practica libre.

Lo que no imaginaba esa pareja, y quizás nosotros tampoco, es que a poco de comenzar la práctica surgiera ese especial impulso que caracteriza los Shibari Attack. Cazador se dejó llevar por este impulso y se divirtió con el grupo mientras disfrutaba la sorpresa de sentirse parte de esta energía, animándose a atar y captando el concepto en el momento.

Las cuerdas volaban mientras organizabamos una atadura de suelo (newaza) que emulando una gran flor unía divertidamente los cosquillosos y sensibles pies de l@s modelos.

En el album podrán ver algunas fotos que captó el indiscreto ojo de la cámara:

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