Una calida noche de verano

Comenzó el 2016 y con él retomamos las clases en el KinbakuMania Shibari Dojo. Esa noche los celulares comenzaron a sonar en el grupo. Mensajes que iban y venían con una idea gestándose.

Finalmente nos encontramos en algún lugar de la insomne Ciudad de Buenos Aires y luego de caminar un poco dimos con el lugar perfecto para plasmar nuestras ideas y saciar nuestra sed de estrenar el año con un nuevo Shibari Attack.

El grupo crece a cada momento y siempre hay alguien más que se suma a la movida, ya sea ayudando con la logística, como modelo, atando o tomando fotografías. Lo cierto es que esas noches se vuelven muy especiales y dejan la impronta marcada en el alma de los que participan.

Mas abajo podrán disfrutar de algunos testimonios fotográficos de esa cálida noche de cuerdas:

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